En esta página les mostrare como 2 mujeres luchadoras , nos cuentan la historia de su cáncer de seno.
Lorena Meritano, actriz, 43 años
“La vida cambia y uno cambia con ella. Todo empezó en marzo cuando vinimos a Buenos Aires con mi esposo, Ernesto Calzadilla, a comprar una obra de teatro que yo planeaba hacer este año en Colombia. Aproveché para someterme a mi chequeo de salud anual y en ese momento los resultados salieron perfectos, pero en abril noté una bolita en el seno. Gracias a Dios me di cuenta, porque de no ser así, solo me habría vuelto a hacer los exámenes de rutina hasta el próximo año. De regreso a Bogotá me hicieron los estudios correspondientes y entonces nos enteramos de que tenía un tumor. A las dos biopsias nos dijeron que era un cáncer agresivo. Tocaba actuar pronto. Viajamos otra vez a Argentina –donde nací y vive mi familia– y a las dos semanas ya tenía programada la cirugía. Tres días antes del procedimiento ya eran dos tumores. El cáncer se expandía rápidamente. Lograron extirparlos, pero una semana después los médicos me dieron la mala noticia de que tenían que practicarme una mastectomía y extraerme todos los ganglios. Fueron dos operaciones y ahora estoy en quimioterapia: me faltan 14 de 16. Al salir del quirógrafo quise verme sin seno enseguida. Ya se me cayó el pelo y aunque me da miedo morir, no he dejado que ese temor me gane la batalla un solo día. Tengo fe, fuerza y amor. Decidí abrazar la enfermedad porque, ¿quién soy para luchar contra ella? Acepto la posibilidad de sanarme y de crecer en este proceso. Todavía hay gente que le tiene pavor a la palabra cáncer, pero en mi caso me ha llenado de energía compartir mi experiencia. Espero que los demás aprendan la importancia de prevenir, de informarse y de hacerse el autoexamen y los controles de rutina. Y sobre todo, entiendan que se cura, detectado a tiempo y tratado de manera convencional”.Catalina Castaño, tenista, 35 años
“Al principio fue difícil entender por qué me dio un cáncer si siempre he sido tan deportista. Los síntomas aparecieron en febrero mientras participaba en unos torneos de tenis en Brasil. Empecé a sentir unas punzadas en el seno izquierdo y apenas regresé de viaje me mandé a hacer los exámenes. Cuando recibí el diagnóstico, lloré mucho, pero me dije: ‘Toca seguir’. Los primeros días vivía encerrada. Tuve que asimilar la enfermedad antes de dar entrevistas, pues por la quimio me cansaba incluso al hablar y solo decidí salir cuando estuve lista física y mentalmente. Ahora mis prioridades han cambiado. Estoy en la etapa final del tratamiento y quiero que llegue el momento en que pueda levantarme a hacer ejercicio sin inhibirme. Tengo claro que debo luchar y tal vez regrese a las canchas solo para despedirme. A pesar de las dificultades, han pasado cosas muy lindas estos meses. Aprendí, sobre todo, que no estamos exentos de enfermarnos por más sanos que seamos y cuando eso sucede hay que afrontarlo”.
TE INVITO A VER MI PRÓXIMA PÁGINA SOBRE LAS CONSECUENCIAS !!

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